La atmósfera en el Estadio Mario Alberto Kempes era eléctrica en la última edición del clásico cordobés entre Talleres y Belgrano. A medida que a los aficionados les crecía la emoción, el silbato del árbitro dio inicio a un partido lleno de intensidad y pasión.
Desde el primer momento, Talleres tomó el control. La combinación de estrategia y alta presión en el campo se notó, y el equipo logró abrir el marcador gracias a un gol brillante de I. Alastra, quien volvió a brillar ante su público. La afición no dejó de animar, creando un ambiente que seguramente quedará grabado en la memoria.
Talleres continuó fuerte en el segundo tiempo, manteniendo su dominio sobre Belgrano. Se realizaron cambios estratégicos, con la entrada de G. Baroni, aportando energía al mediocampo, lo que permitió a Talleres mantener el control del juego. A 10 minutos del final, con el marcador haciendo sentir la ventaja, la victoria parecía segura.
Las estadísticas hablan por sí solas: Talleres tuvo un 65% de posesión y realizó 8 disparos a puerta frente a 3 de Belgrano. Esto subraya la superioridad que demostraron en el campo. La afición celebró enérgicamente cada momento, elevando el espíritu del equipo hasta el pitido final. Este triunfo reafirma la posición de Talleres en la liga y deja un sabor dulce respecto a lo que vendrá en la temporada.
Talleres Hub