Bajo una lluvia persistente en el Estadio Mario Alberto Kempes, Talleres se enfrentó a su eterno rival, Belgrano, en un derbi que prometía emociones. Desde el comienzo, la atmósfera fue electrizante, con cada hincha aportando su energía a las tribunas, haciendo vibrar el recinto.

El primer tiempo estuvo marcado por el dominio de Talleres, que llevó la iniciativa en el juego. Con la presión alta, lograron asfixiar a Belgrano en su propio campo. M. Caceres, quien actuó como el cerebro del medio campo, orquestó varias jugadas de ataque, y su conexión con I. Alastra fue evidente. Caceres lanzó un pase milimétrico que permitió a Alastra abrir el marcador en el minuto 23.

Belgrano intentó reaccionar, pero la defensa de Talleres, liderada por S. Barbi, mostró solidez ante los embates rivales. Barbi, con intervenciones clave, mantuvo la portería a salvo, asegurando que Talleres llegara al descanso con ventaja.

El segundo tiempo continuó con la misma tónica. Talleres, cada vez más confiado, manejó el juego a su antojo. A falta de diez minutos, B. Barticciotto, quien ingresó como suplente, selló la victoria con un gol sensacional que desató la locura entre los hinchas. Con el 2-0 final, Talleres se posiciona como uno de los equipos más fuertes de la liga.